Las cucarachas encuentran en panaderías y reposterías el ambiente ideal para sobrevivir: calor, humedad y alimento constante. Su presencia no solo indica un problema de higiene, sino un riesgo real de contaminación, ya que pueden trasladar bacterias y microorganismos a superficies, insumos y productos terminados sin ser detectadas fácilmente.
Además del riesgo sanitario, una infestación puede traer sanciones, pérdida de clientes y dañar seriamente la imagen del negocio. Por eso, actuar rápido y contar con un control adecuado es clave para proteger la producción, la reputación y la continuidad de la panadería o repostería.